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SISTEMA SUMIDERO LA MILLAJO - SURGENCIA DEL CHURRÓN
El sistema karstico de Ocejo, esta situado en la zona sureste de Cantabria en la confluencia de los valles de Luena y de la Vega de Pas. Ambos en las estribaciones de la sierra del Escudo, divisoria natural entre el norte de la provincia de Burgos con el sur de Cantabria.
El valle de Luena de orientación sur –norte profundamente encajado por el cual discurre el arroyo de la Magdalena salvando un desnivel de 700 m. desde su nacimiento hasta su afluencia al río Pas en la localidad de Entrambasmestas. Girando en dirección oeste-este estamos en “la Vega de Pas” rió principal de la comarca al que tributan sus aguas multitud de pequeños arroyos que le van dando caudal de importancia en su propia cabecera.


Historia de las exploraciones.-
Han pasado ya varios años, desde que el G.E. Niphargus hiciera las primeras incursiones en la zona asignada en aquellos tiempos al Grupo La Purga. Las expediciones de exploración a las cuevas de “La Len del Cañao” se encaminaban desde la propia localidad de Vega de Pas, lo que propició el paso por la carretera que se desvía después del puerto del Escudo hacia la localidad de Entrambasmestas.
Viajando en el interior de cualquier vehículo, dos kilómetros después, es posible divisar una cascada de agua que cae en la ladera de una montaña a la orilla del río Pas. Dos espeleólogos del Grupo La Purga, sintieron la curiosidad y se acercaron hasta la boca de salida del agua. Hicieron una pequeña exploración de un centenar de metros con unas frontales y se prometieron volver para completar el recorrido de galerías. Las intenciones quedaron aparcadas en un rincón del olvido y solo años después, en el otoño de 1999, espeleólogos del G.E. Niphargus se adentran en la cueva, después de haberse interesado por el nombre con que la conocen los pasiegos de la zona: “El Churrón”.
En la primera exploración, descubrimos que la cueva se había utilizado por grupos de scouts, que habían dejado una larga cuerda guía y varios números a modo de estaciones y que su exploración había llegado bastante lejos. Más adelante, cuando iniciamos la topografía desde la parte más lejana de la salida, vimos las iniciales grabadas en la pared del G.E.S. (Grupo Espeleológico de Santillana). Una llamada a la Federación Cántabra de Espeleología, bastó para saber que no había ninguna topografía ni trabajo sobre la cueva del Churrón en Vega de Pas y que el citado grupo había desaparecido, volviendo algunos de sus socios a la actividad, años más tarde.
Esta red subterránea cuenta con dos zonas bien diferenciadas, consecuencia de la actividad erosiva del agua. La galería inferior es la que está en plena actividad y en las primeras exploraciones pudimos comprobar, que el caudal del agua variaba ostensiblemente a la par que las precipitaciones de lluvia. Esta circunstancia unida a la amplitud de la galería freática, nos animó a buscar un posible sumidero que fuera el origen de la cueva. Hicimos las previas consultas a los mapas topográficos y el día 31 de Diciembre de 1999, iniciamos la exploración exterior. Cuando estábamos en la cumbre del cerro que alberga la cueva, comprobamos cómo una vaguada que llega del Norte, aporta una fuerte corriente de agua que se precipita sobre pequeñas cascadas. Unos centenares de metros más adelante, el agua desaparece. El sumidero tiene las suficientes dimensiones para ser explorado, pero no es necesario entrar por la vía del agua, pues cincuenta metros más adelante se abre una galería fósil, que accede directamente a la red.


"SURGENCIA DEL CHURRÓN" VP-1
Surgencia del Churrón VP-1
Galerías Subterráneas en areniscas

Localidad: Barrio de Ocejo
(Luena - Cantabria)
Coordenadas UTM: X= 429903; Y= 4780472; Z= 245 m.
Desarrollo: 2.240 m.
Desnivel: -3 a +51 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada en 2002


Descripción morfológica.-
La entrada se efectúa por un ligero destrepe a una amplia sala (Sala Guillermo) de forma ahusada siguiendo la dirección 45º de una marcada diaclasa. Esta sala se encuentra ocupada por grandes bloques desprendidos del techo y gravas angulosas. Las paredes muestran una gran alternancia de litologías en su estratigrafía. A esta sala llegan las aguas del curso activo (Río Nuria) por el lateral izquierdo desde un pequeño salto de agua que desemboca en un lago de dos metros (profundidad máxima) perdiéndose este agua entre bloques para surgir pocos metros después al exterior a través de un laminador impenetrable.

Para proseguir continuaremos aguas arriba el curso activo accediendo por una repisa a un amplio meandro (Meandro Alejandro) de espectacular sección y fácil transito en oposición, salpicado por abundantes bloques “puentes – roca” y pozas de carácter marmítico regadas por cascadas.
Se observan canales de disolución y el encajamiento erosivo, coincidiendo con las distintas litologías, siendo el lecho de calizas negras oolíticas y la sección conformada por calizas y areniscas calcáreas, alternas con muestras de laminación y estratificación cruzada.
Avanzando unos 60 metros encontraremos un largo tubo de P.V.C  gris ranurado longitudinalmente, recubierto de concrección que secciona la galería.
Se trata de un sondeo geológico de reconocimiento estratigráfico aprovechado posteriormente como piezómetro. Pocos metros antes podemos ascender en oposición a un amplio nivel fósil superior (Sala del ratón kolorao), del que trataremos más adelante.

Siguiendo el curso de las aguas por un estrecho meandro  rectilíneo, llegaremos a una pequeña salita (El topo volador). Virando hacia la derecha proseguiremos hasta otra sala (Sala del Jacuzzi) ocupada por un lago de carácter marmítico que conecta por una amplia diaclasa en su techo, de nuevo, con el nivel superior. Rebasando un pequeño salto de agua continuamos por una galería de escasas dimensiones ocupada por el río, acompañado de gravas, cantos y limos.

Esta galería conecta con otra superior, (Meandro S.2.S), y es fruto del encajamiento de este meandro a favor de dos diaclasas paralelas que posibilita la unión entre ambas galerías, a través de estrechos pasos entre bloques empotrados y desfondes de la superior.

 Continuando por la inferior observamos un aporte perenne  impenetrable (La fuente) que confiere gran parte del caudal del curso activo. Este conducto culmina bajo un caos de bloques en una gran sala encañonada (Sala de la playuca), a la que desembocan la galería superior antes mencionada y otra de nivel más alto de este sector, a través de un balcón a seis metros de altura a la que accedemos por un cono de derrubios parietal que por  una repisa de arriesgado tránsito nos pondrá en una pequeña galería (Laminador del huevo derecho) de carácter laminado que se desarrolla a favor de una junta de estratificación que conecta con el amplio sector fósil (Sala del ratón Kolorao). Este se encuentra tapizado de grandes acumulaciones terrígenas y de clastos desprendidos de los techos, constituyendo en algunos puntos un pavimento de losas y bloques prismáticos.

 Este sector se comporta como un gran laminador que es surcado por grandes desfondes marmíticos que conectan con el meandro del curso activo. Se puede regresar por la galería superior (Meandro S.2.S) al curso activo con contínuos destrepes y pasos en oposición, llegando a la parte superior del caos de bloques que ocupa la “Sala de la playuca”.

Avanzando por esta sala cruzaremos de nuevo el curso activo que procede de un laminador sifonable (Sifón de la playuca), continuaremos por una gran galería encañonada cubierta de arenas y limos y que por medio de un escarpe da paso a una gran sala (La sala del murciélago suicida) de considerables dimensiones, respecto a las generales de la cavidad. Se halla ocupada por grandes bloques, creando pasadizos  inferiores con acumulaciones de tierra y gravas. El techo se comporta como bóveda de equilibrio.

Esta sala presenta evidentes signos de actividad hídrica constatada por la presencia de varios pequeños meandros y acanaladuras acompañadas de diminutas marmitas en su lecho, conformado por calizas negras oolíticas. El volumen de esta sala se debe a su funcionamiento como confluencia de distintos cursos activos estructurados en tres niveles de encajamiento bien diferenciados, produciéndose posteriormente el colapso de techos y abandono de actividad hídrica acompañado de su fosilización.







Existen tres accesos en dos niveles a una pequeña red intermitente (Galería de la libélula), habitualmente activa excepto en condiciones de máximo estiaje. El primero transcurre a través de una pequeña galería laminada de 18 metros perpendicular al eje principal, constituyendo lo más alto de este sector. Continuando 13 metros, encontraremos a nuestra derecha una nueva bifurcación por la que se accede a un estrecho meandro (Meandro Bífido) inactivo, con grandes marmitas de características muy parecidas al meandro de entrada, pero minimizado por su estrecha sección. Esta galería se bifurca en dos pequeñas gateras que conectan a distintas alturas a la sala del “Murciélago suicida.” Volviendo a la galería principal (Galería de la libélula), nos encontraremos con una sección encañonada ocupada por un caos de bloques por el que transcurre el curso activo, el cual a través de una galería de techo bajo desemboca en la “Sala de la playuca” en su punto sifonable. Aguas arriba, atravesando el caos de bloques por dos posibles trayectos a distinta altura, continuaremos por una galería rectilínea activa ocupada por bloques, cantos y gravas con un pequeño viraje a la izquierda, de notables dimensiones que culmina después de 65 metros, en un par de estrecheces activas que funcionan como rebosaderos con abundancia de limos y arcillas aún no franqueados y que presumiblemente conectan con el nivel activo perenne que transcurre hasta el aporte “La fuente del meandro “S.2.S”, aún inexplorado por su sifonamiento.
Regresando a la “Sala del murciélago suicida” observaremos su estructura aterrazada a distintos niveles, descubriendo un balcón en el techo correspondiente a las galerías del nivel fósil. A éste, ascenderemos a través de una pequeña galería: “La escalera de caracol” entre bloques y derrubios que corta distintos niveles de calizas arenosas y lutitas. Una vez en el balcón recorremos en un principio una galería (Meandro Lorenzo) con grandes desprendimientos de bloques prismáticos de gran porte, en los cuales se aprecian “Ripple-marks” al igual que en los techos.


La galería se transforma en un meandro estructurado a distintos niveles erosivos formando terrazas en algunos puntos con grandes bloques empotrados. En los virajes del meandro existen conos de derrubios parietales de carácter terrígeno que confirman la gran alternancia de materiales y su formación en los que se excava la cavidad.
Más adelante, también, se puede observar en las paredes signos de estratificación laminar o tableteado, acompañada de colapsos por descompresión y basculamiento.
Culmina este meandro en otro perpendicular y rectilíneo de gran altura y techo plano siguiendo una diaclasa de idéntica orientación y buzamiento que las galerías transversales al eje principal de la cavidad.
 Finaliza este sector en un pequeño enrejado ortogonal en cuadrícula a través de dos niveles, uno superior en un pozo y otro intermedio con dos ramales, en un balcón en el techo de la galería de la libélula y en el anterior pozo que une de nuevo con las galerías del sector activo.
Destrepando por tres terrazas de encajamiento en distintos niveles litológicos y descendiendo unos nueve metros hasta unos bloques se encuentra el citado colector principal. Éste, aguas abajo, transcurre por una galería laminada activa rellena de cantos rodados, gravas y limos, llegando a un gran lago de fondo fangoso que continua por un laminador inexplorado de escasísima altura, por el cual se pierden las aguas que brotan más adelante en la fuente.
Remontando el “Río Nuria” avanzamos por  una galería (Galería de la Purga) ocupada por agua, cantos rodados y bloques erosionados, con algunas repisas en sus laterales y con una anchura media de 2,5 metros y de aspecto laminado transcurriendo así unos 58 metros hasta el primer viraje perpendicular donde el conducto toma mayores dimensiones, siendo éste ocupado por grandes bloques y saltos de agua, virando de nuevo y tomando la misma dirección de la galería laminada; siendo ésta de menores dimensiones.
 Nuevo viraje donde la galería toma forma de diaclasa, estrechándose las anchuras y aumentando sensiblemente en altura, ocupando el río la totalidad del conducto. Las aguas comienzan a remansarse y la altura decrece llegando a un punto de escasa sección (Sifón del Renacuajo) donde el curso de aguas suele sifonar en épocas de alta pluviosidad.
Franqueando este paso llegaremos a una galería perpendicular totalmente inundada y con presencia de limos y arcillas en su fondo. Hasta este punto habremos recorrido 170 metros.
Tomando la galería de la derecha penetramos en un ancho laminador (Laminador del Meño), cubierto en su totalidad por agua y fango. Remontándolo 10 metros, se estrecha llegando a un pequeño sifón de escasas dimensiones (Sifón de la Explosión) y nula visibilidad, debido al enturbiamiento provocado por su fuerte caudal y la presencia de arcillas.


Volviendo a la anterior encrucijada de la galería, toma una estrecha diaclasa de 55 m. de longitud , contorno sinuoso con pequeñas marmitas y saltos de agua en su fondo. El avance por sus  múltiples trayectos es penoso debido a sus reducidas dimensiones a excepción de algún bloque desplomado.
Un nuevo viraje ortogonal nos coloca en una amplia galería (Sala de los cuatro jinetes) de sección rectangular ocupada por cuatro grandes bloques prismáticos de enormes dimensiones.
 Continúa la galería estrechándose, siendo ocupada por un pequeño cauce a nuestra izquierda y por sedimentos de gravas y arcillas, llegando a una estrecha diaclasa inundada de escasa altura; provocando que éste sea otro de los pasos sifonables, como evidencian los restos de materia orgánica empotrados en su techo.
Avanzando 40 metros más por una galería cubierta de cantos rodados y limos, llegaremos a un sifón impenetrable (Sifón Habano) de escasos 25 cm. de altura y sentido descendente.
En este punto es donde se alcanza la máxima aproximación hidrológica a la red de galerías del sumidero de la Millajo, desde el Churrón.
Regresando al pozo de conexión con el nivel fósil nos internaremos en una amplia galería de carácter meandriforme fósil con distintos niveles de estabilización hidráulica, conformando en su sección abundantes puentes–roca acompañados de bloques empotrados que posibilitan varios trayectos con continuos pasos en oposición y destrepes.
Se llega a través de esta galería a un sector laberíntico (Sector de la Pedanía de Ocejo) en cuadrícula, a la que se accede desde una intersección de galerías en dos niveles. Este sector presenta en sus galerías superiores muestras de senilidad dado la presencia de derrumbes, de clastos y aportes terrígenos que enmascaran el cauce primigenio. Este hecho no se presenta en las inferiores que tienen en en el suelo acumulaciones de arcilla cuarteada por desecación poligonal, acompañada de depósitos de cantos rodados cementados a modo de pudinga. Citado sector, actúa como pérdida de aguas de la galería principal (Galería de la rana) favorecido por una serie de diaclasas diagonales al eje de la cavidad y por el sentido de vergencia del buzamiento general (10º-12º).
Ya en el principio de la galería principal (Galería de la rana) se aprecian grandes volúmenes con anchuras de siete metros y alturas de seis metros, propiciadas por el colapso de grandes bloques inestables (El cajón) provocado por la conjunción de varias diaclasas paralelas en su techo. La magnitud del conducto y su marcada estratificación cruzada conforman secciones de geometría paralepípeda.

Atravesando esta zona de derrumbes, el conducto se transforma en un largo laminador rectilíneo de altura decreciente, con el suelo ocupado de cantos rodados, arcillas cuarteadas y algún bloque. Franqueada, después de unos 170 metros, la zona de menor altura (60 cm) continua el conducto de una forma caótica y serpenteante a través de pasos estrechos (Paso del cuatro) entre bloques, que taponan casi en su totalidad la sección laminada de la galería y que presentan abundantes superficies de fricción. En este punto la cavidad ya comienza a dar muestras de su fosilización, encontrando las primeras concrecciones en una hilera de estalactitas, pequeños racimos de excéntricas y coladas parietales.
 La galería culmina en un tapón de tierra y bloques, no sin antes haber dejado tres pequeños pasos sopladores, dos de ellos conectados entre sí por una estrecha gatera cubierta de arena a una galería meandriforme y en un nivel mas bajo. Muestra signos de actividad hídrica en su fondo colmatado por limos y hojarasca casi en su totalidad en un amplio laminador (Laminador de la Esperanza) inundado y de carácter estacional que actúa como “troop-plein” o rebosadero del curso activo con el que presumiblemente conecta.
Volviendo a la galería principal mirando en su techo encontraremos una chimenea a la cual se accede fácilmente en oposición hasta una rampa de colada estalagmítica que continua por un estrecho tubo a presión (Gatera del 85) tapizado por arena y enteramente concreccionado por puntiagudos cristales ocres de calcita.
Termina este exiguo conducto, bajo un caos de bloques que en su parte superior (en una pequeña salita) alberga un bello panel de excéntricas.
En la base del caos se prolonga un reducido laminador excavado en un fino estrato de marga-arcillosa gris de gran plasticidad, llegando a un ensanchamiento del laminador pero decreciendo aún más su altura, provocado por el basculamiento de un gran bloque que deja un mínimo espacio (Paso... por cojones) por el que debemos avanzar.
Después de esta gatera y a través de un caos de bloques, ascenderemos hasta una amplia sala (Sala Jorgito) de grandes dimensiones (24x6x8), cubierto de bloques y con un bello techo concreccionado de espléndidas excéntricas blancas, que recompensan al explorador con su visión en el punto culminante de la cavidad. Existen también dos laminadores (Laminadores absurdos) superpuestos que se convierten en un estrecho conducto impenetrable.


"SUMIDERO LA MILLAJO" VP-3

Sumidero La Millajo VP-3

Localidad: Barrio de Ocejo
(Luena - Cantabria)
Coordenadas UTM: X= 430302; Y= 4781292; Z= 345 m.
Desarrollo: 785 m.
Desnivel: -15 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada en Julio de 2011

DESCRIPCIÓN GEOMORFOLÓGICA.- ..........................................................................

La descripción que se relata a continuación, se realiza a partir de la zona final explorada en el sumidero, dirigiéndonos hacia el exterior por la salida fósil.

Zona activa inferior:

Se presenta como un enrejado de galerías con direcciones de 135º y 50º. En general la altura llega a ser como mucho de un metro. Las anchuras alcanzan un máximo de dos metros. Es una zona activa, y el suelo aparece cubierto de gravas. En las paredes la roca presenta laminaciones y estratificación cruzada.

Sala Danone:
Es ésta una sala de amplias dimensiones con una altura entre cuatro y cinco metros.
Está excavada en material de estratificación marcada, pero sin laminaciones ni estructuración interna clara, como la que aparecía en las galerías antes mencionadas.

La sala está relacionada con la estratificación y un cruce de diaclasas. El techo es plano tendiendo a la bóveda. Las direcciones de diaclasado son 145º y 50º. La estratificación de la roca es de tamaño decimétrico, llegando en algún caso al metro de potencia.

La sala está cubierta de bloques en uno de sus laterales y el resto por gravas y algún bloque disperso. Es por esta zona cubierta de gravas por donde circula el agua en la actualidad.
Aparecen muy pocas concrecciones, a lo sumo alguna estalagmita solitaria.

Existe una zona lateral de afluencia de agua, con morfología en enrejado. Aparece tapizada de gravas y localmente presenta algún nivel más arcilloso. Desde la sala Danone un desprendimiento corta el paso directo hacia la siguiente sala.






Zona activa procedente del sumidero:
El agua que se introduce en la Sala Danone viene de una estrecha galería que recoge los aportes de un pequeño enrejado, “laberinto Manu”. Este enrejado se sitúa por encima de 1,5 m. de la galería y el agua se precipita en sendas cascadas. Aunque la dirección se inclina claramente hacia el sumidero, no llega a existir una conexión física debido a la estrechez del túnel.
La circulación del agua por el sumidero es estacional y depende de las precipitaciones.

Sala Volumen Brutal:
Esta sala es de la misma morfología que la descrita anteriormente, pero de techo más plano y siguiendo un estrato (152º /10º). Se presenta alargada en dirección 50º. En sentido contrario a la Sala Danone (dirección 50º) se entra en otro enrejado de galerías. Un aporte de agua se sume al poco de empezar estas galerías. Estos conductos tienen mayores dimensiones que los enrejados anteriores (de 2 a 2.5 m). Por otra parte tienen bastante acumulación de sedimentos (gravas y arcillas), llegando a estar alguno de ellos totalmente colmatado. En algunas zonas aparecen bloques. En general esta parte presenta un aspecto fósil y las galerías están posiblemente relacionadas con un antiguo aporte de agua por la entrada actual a la cueva
.
Zona de conexión:
Con dirección 110º, aparece un desprendimiento de bloques siguiendo el buzamiento.
También existe una zona donde se produce un ensanchamiento de la galería por confluencia con otro diaclasado (dirección 140º).
En este punto aparece una pequeña galería siguiendo esta ultima dirección.
El techo es plano con pendiente general del buzamiento. Estratigráficamente, en el techo de la pared aparece un nivel lutítico.

Zona activa galerías en red:
Continuando por uno de los desagües de la galería estrecha, que sigue la dirección del buzamiento, veremos un enrejado de galerías de más de 200 metros de desarrollo, denominado “laberinto Rubén”. Por aquí se mantiene el agua durante todo el año, pero en época estival o de menor precipitación de lluvias, circula por un corto trecho y se filtra entre las piedras. También es cuando hemos podido acceder sin tener que bucear, pues el techo en la primera conexión de galerías no supera los 50 cm. El resto de galerías del  laberinto contienen un lecho de piedras de alubión y en alguna de ellas, arcillas detríticas y sedimentarias.
Galería de entrada:
El suelo presenta un cierto espesor de sedimentos, compuesto por bloques, arena y arcillas. En parte la galería está totalmente colmatada. La dirección general de esta galería es de 140º y el techo es plano. En la pared aparece el mismo nivel lutítico (50-70 cm) antes descrito, con niveles de arenisca intercalados. Estos niveles de areniscas presentan deformación de tipo “boudinage”. El techo también es liso, siguiendo el plano de estratificación.
fotografías zona de La Millajo y Churrón......
...ver reportaje de video

"LA CUEVA DEL CHORRÍN" VP-2
Cueva del Chorrín VP-2

Localidad: Barrio de Ocejo
(Luena - Cantabria)

Coordenadas UTM:
X: 429860; Y: 4780465; Z:274 m.
Desarrollo: 54 m.
Desnivel: +4,2 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada en Mayo de 2000


La cavidad se encuentra a 34 m. por encima de la evidente y conocida cueva del Churrón, distando  de la misma 65m en dirección ENE. (292º). El acceso aunque breve, es delicado dado lo empinado del terreno y la existencia de cortados. La boca se abre en una leve depresión de la ladera. Estamos ahora a 52 m. por encima del cauce del río Pas. Desde aquí sólo el murmullo de un hilo de agua hace que reparemos en el interior de la cueva.

Descripción morfológica.-

Durante los escasos 54 m. de desarrollo de esta cavidad lo primero que nos encontramos es un curso de agua de tan escasa entidad que no llega al exterior, desapareciendo en una zona de gravas y limos. La galería principal, y casi única, es angosta como pocas y de poca altura (max. 120cm). Lo que hace inevitable el salir totalmente empapado de su exploración. El recorrido se realiza siempre con el agua por el lecho de la galería, y pasando por meandros y marmitas en miniatura. Las paredes están tapizadas en algunas zonas de concrecciones del tipo colada y algún espeleotema cenital de escaso porte.
Después de una zona especialmente incómoda, la galería se hace casi impracticable y se bifurca. Un ramal nos lleva a una zona cubierta de clastos, algo descendente y con evidente morfología de hundimiento. El otro ramal está  totalmente cubierto de coladas, lo que al poco lo vuelve impenetrable. Nuestra cota es ahora de +4.2 m, máxima de la cavidad.
Desde el punto de vista funcional la cueva es una modesta surgencia que drena parte de  la escorrentía de  las laderas de La Mesuca. El material arenoso del que están constituidas entra aquí en contacto con un estrato calcáreo en el que  se excava la cavidad. Dicho estrato calizo es el mismo que se encuentra a techo de las Cueva del Chorrón y del Sumidero del Millajo. Su antigüedad corresponde al periodo Cretácico Inferior, Valanginiense Medio/Inferior.
De las direcciones de las galerías, aún estando éstas enmascaradas en parte por el desarrollo meandriforme de la cavidad, cabe decir que siguen de manera consecuente la estructura geológica de la zona en cuanto a líneas de fractura y buzamiento estratigráfico.


"CUEVA DE RIOLANGOS" VP-4
Cueva de Riolangos VP-4

Localidad: San Pedro del Romeral (Cantabria)
Coordenadas UTM: X: 429838 Y : 4780276 Z: 245 m.
Desarrollo: 62 m.
Desnivel: +2,2 m./-1 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.

Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada en Mayo de 2000


Desde una marcada curva entre los kilómetros 45 y 46 de la carretera que discurre junto al río Pas, recorremos 135m. rio abajo. En este punto, a 11m. dirección Sur y colgada a 9 metros de altura de la carretera, se abre la entrada de la cueva. El acceso no es directo aún, pues con esta referencia deberemos de buscar el mejor camino por los cortados donde se encuentra la cueva.
Descripción morfológica.-
La cavidad está excavada en areniscas calcáreas de edad Valanginiense (periodo Cretácico inferior). Su estado actual es totalmente fósil con todas las posibles continuaciones taponadas por sedimentos.
La sedimentación predominante es de carácter arenoso, alternando con arcillas y cantos parcialmente rodados. También se pueden apreciar sedimentos colgados en pequeñas terrazas y en algún lugar forman falsos techos.
Morfológicamente, durante los 62 m de desarrollo, nos encontramos con una galería principal que acaba colmatada de sedimentos haciéndose impenetrable. Tres galerías laterales orientadas en parte ortogonalmente parten de una zona donde la cueva se ensancha parcialmente.
Una de ellas llega hasta el exterior por una ventana impracticable, otra se estrecha progresivamente acabando colmatada. La tercera galería lateral se encuentra a casi 3 m de altura respecto a la principal y estando su suelo totalmente formado por sedimentos. Después de 10 m se encuentra otra vez con la galería principal en una zona con techo abovedado y cubierto de clastos.

Para llegar a este punto por la galería principal hemos pasado por una gatera posiblemente originada por el pequeño cono de derrubios en donde estamos. Si hemos elegido la galería lateral, después de una pequeña escalada recorremos arrastrándonos la estrecha galería y después descendemos. A partir de aquí, y  en ligero descenso, la altura de la galería se va reduciendo progresivamente haciéndose  impenetrable.
Las galerías son básicamente horizontales siendo debidas todas las elevaciones de cota a la presencia local de clastos o sedimentos. Esto hace difícil determinar si la cavidad tubo carácter emisivo o actuó como un sumidero. Mi apreciación particular es la de encontrarnos con un sumidero, hoy colgado a 15 m del cauce del Pas. La orientación de las galerías sugiere un sistema de fracturas orientado a 75º y 170º, lo cual encaja con la orientación geológica general de la zona de estudio.


"CUEVA LA RESACA" VP-5
Cueva La Resaca VP-5

Localidad: Barrio de Ocejo
(Luena - Cantabria)

Coordenadas UTM:
X: 429860; Y: 4780465; Z:274 m.
Desarrollo: 63 m.
Desnivel: -5 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada Mayo de 2001

Frente a una curva muy pronunciada de la carretera que conduce a Guzparras, desde Ocejo y al otro lado del cauce seco de la vaguada, se aprecia una zona verde en medio de la montaña con dos árboles secos que jalonan una breve depresión. Ahí está la cueva de “La Resaca”, entrada desobstruida por tres espeleólogos del G.E.N. el día 5 de Mayo de 2001.
Se puede decir que está a medio camino en la falda de la montaña por donde discurre la red freática que va desde el sumidero de La Millajo, hasta la surgencia del Churrón. Se sitúa en una pequeña cárcava que desaparece justo en la zona de contacto de facies, entre el paquete de areniscas superior (Weald) y el inmediatamente inferior (Purbeck) de carácter carbonatado.


Descripción morfológica.-
Se realizó una primera exploración en la que quedó pendiente de ver una zona de bloques inestables. En una segunda incursión, la cueva no desveló ningún secreto que pudiera deparar una sorpresa en su continuación hacia el interior de la montaña, en busca de las galerías del Churrón. La galería principal se colma de barro en un punto determinado y se acaba la progresión.
La entrada a la cueva ha quedado con el hueco justo para deslizarse una persona hacia el interior sobre una breve pendiente. Una vez dentro, una galería laminada de unos 70 centímetros de altura, se ensancha e inicia un descenso suave hacia un caos de bloques. Detrás de esta zona clástica, a la que se accede bordeando por el lado izquierdo en la progresión, encontraremos una pequeña bóveda con varias formaciones calcáreas y numerosos murciélagos de la especie Myotis-Myotis. La galería se estrecha y aumenta considerablemente el goteo, procedente de una filtración del exterior, que está muy cerca del techo de la cueva. En época de lluvias, el agua que se filtra lo hace en forma de cascada sobre un cono de derrubios que nos sale al paso a la derecha de la galería. Es en esta zona donde vemos numerosos caracoles, la mayoría muertos.
Siguiendo el túnel, sortearemos un pequeño pozo de metro y medio para llegar a una zona de barro que rebosa en colada. Al deslizarnos sobre un saco de aire descendente, terminaremos la exploración de la cueva.
Queda pendiente una desobstrucción de una diaclasa lateral, por donde se infiltra el agua procedente del aporte exterior.


"CUEVA DE LA FALSA VAGUADA" VP-7

Cueva de la Falsa Vaguada VP-7

Localidad: Barrio de Ocejo
(Vega de Pas - Cantabria)
Coordenadas UTM: X=428495; Y=4780520; Z=312 m.
Desarrollo:
16 m.
Desnivel: -3,5 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.


Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada en Abril de 2003


Descripción morfológica.-
Se trata de una pequeña cavidad situada al SO del término de Ocejo. Su localización es fácil, pues partiendo del puente que nos lleva al pueblo, se encuentra en la ladera, justo al norte.
Viendo la entrada parece que nos encontramos con una junta de esttratificación agrandada y cubierta de matorral y hojarasca.
La progresión se efectúa por un laminador de 80 cm. de altura y pronto nos encontramos con un escarpe de 2,5 m. que da acceso a una galería diaclasada y dirección concordante con la fracturación geológica de la zona. Presenta un pequeño ramal a la izquierda tras superar un paso difícil. Cuando hemos avanzado 16 m. y descendido hasta 3,5 m. la cavidad no tiene solución de continuidad. Su estado es fósil y la usan de madriguera y refugio diversos animales.

"CUEVA DEL RELLANO " VP-8
Cueva del Rellano VP-8

Localidad: Barrio de Ocejo
(Luena - Cantabria)
Desarrollo:
479 m.

Desnivel: -21 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.


Topografía: G.E. Niphargus
Finalizada en Noviembre de 2001

Descripción morfológica.-
Esta no es una cueva conocida por espeleólogos. Solamente algún lugareño se ha aventurado en una exploración que se nos antoja delicada, cuando no peligrosa para cualquiera que no esté acostumbrado al medio. La primera incursión que hizo el G.E. Niphargus se remonta al primer trimestre de este año 2001. Fue una exploración incompleta, pero suficiente para determinar la singularidad de la cueva. Sus paredes rectas y las galerías marcadas por ángulos de noventa grados no dejaron de sorprendernos. La topografía podría trazarse con tiralíneas y nadie que conozca su recorrido se sorprendería por ello.
La característica rectitud de las galerías y sus giros en ángulos rectos, comienza desde la entrada donde todavía el techo no supera los cinco metros, que alcanzará a partir del segundo giro. El ancho medio de los pasillos ronda los sesenta centímetros que ya en el cuarto giro se reduce en las zonas altas, que a su vez han crecido hasta los diez metros.
Nos encontramos ante una serie de roturas de la roca arenisca algo carbonatada, que tiene estratos verticales que se cruzan. Las galerías no se han formado por erosión freática, sino por un desplazamiento de la masa rocosa. En algunas zonas de la cueva, se aprecian concreciones en forma de placas pegadas a la pared. Estas placas no se han soldado a la roca arenisca, lo que las convierte en precarios adornos y falsas presas al progresar en la exploración..
Son muy pocas las veces que se interrumpe la galería, pero hay dos que se deben destacar: la primera es por un bloque grande desprendido, que debemos superar con algo de esfuerzo por la parte superior. Algo más adelante, en un cruce de diaclasas, deberemos superar otro montón de bloques para llegar al pasillo principal.
Al lado izquierdo, queda a los pocos metros una chimenea que nos conduce a la zona que más se parece a una cueva convencional. Allí pudimos ver un caracol y una babosa vivos, lo que nos sitúa bastante cerca de la superficie.



El “pasillo principal” debe ser atacado con cuidado. La diaclasa ha tomado profundidad y el suelo que vemos en primera instancia no es, sino el producto de la sedimentación que ha quedado colgada sobre bloques de mediano tamaño y que ha formado una serie de pisos falsos que tienen un único techo. A través de estos pisos, progresamos casi verticalmente (mejor con ayuda de una cuerda), hasta llegar a zonas impenetrables. No obstante, un pequeño pozo que sigue a un escarpe nos traslada a nuevas diaclasas. Esta zona es la más húmeda de la cueva y la que más cantidad de arcillas contiene. Después de drásticos cambios de rumbo, llegamos a varios entramados que se comunican y otros que acaban impenetrables. . Varios pozos nos adentran hasta la parte más profunda de la cueva, llegando a una chimenea por donde sopla  una corriente de aire. Sin duda y después de ver la topografía, procede del pozo impenetrable que hay en la galería superior, cerca de la entrada. Algo más adelante, nos topamos con otra rampa descendente, estrecha y de techo bajo de donde cuelga una roca suelta en punta. Es el acceso al pozo más grande del recorrido y el que mejores expectativas tiene a simple vista. Sin embargo, los diez metros de vertical y cinco de ancho, no conducen a ningún otro lugar.